Vídeo y galería de imágenes de una de las sesiones formativas de Pallapupas en la UB.



"El médico intenta curar, però no siempre lo consigue. Lo que se logra más veces es aliviar el dolor"



"Estamos siendo innovadores en llevar a Pallapupas al ámbito académico, no hay precedentes en Europa"




"Un payaso en el hospital és un cortcircuito que consigue cosas que la racionalidad y el verbo no pueden lograr"



"No hay que hacer reír o hacer el payaso, pero si saber reirse de uno mismo y hacer frente a las situaciones adversas con humor"


Entrevistas Pallapupas: Gente con narices
Santiago Ambrosio i Xavier Ariza
Vicedecano y Coordinador de Semiología, Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona


“Puede ser més fácil curar un mal físico que uno emocional”

Pallapupas lleva tres cursos impartiendo la actividad “Nuevas herramientas para la intervención en el mundo hospitalario” a los futuros profesionales médicos y de enfermería del Campus de la Salud que la Universitat de Barcelona (UB) tiene en Bellvitge. Santiago Ambrosio y Xavier Ariza, vicedecano y jefe de estudios cuando empezaron las clases en el año 2009, fueron los principales responsables de la apuesta de la UB para llevar a Pallapupas a la universidad. Nos explican el porqué.


Santiago Ambrosio, izquierda, y Xavier Ariza, con la nariz de Pallapupas

¿De dónde surgió la idea de traer la experiencia de una entidad de payasos de hospital a la facultad?

Xavier Ariza (XA): El primer curso estuvo todo muy condicionado por ewl impulso de Andreu Morgenstein, el alumno que nos propuso traer Pallapupas a la UB. Arrastró a todos sus amigos y compañeros. Andreu conocía Pallapupas y se puso en contacto con Angie Rosales, su presidenta, para hacer la propuesta a la universidad.

¿Y cuál fue la respuesta desde la UB?

Santiago Ambrosio (SA): Todo empezó como un crédito de libre elección más en la licenciatura, una opción en la que incluso entra que los alumnos participen a una coral de góspel o un grupo de teatro, por ejemplo. Al principio se vivió como una cosa experimental, para ver cómo era aquello de que los estudiantes hicieran de payaso, pero enseguida vimos que no sólo era esto. Éste es el tercer curso que se hace, siempre con grupos de una veintena de alumnos, y estamos muy satisfechos con los resultados.

Vuestra apuesta como vicedecano y jefe de estudios en aquel momento fue clave...
XA: Yo soy mucho partidario del humor como herramienta directa para romper una situación o llegar directamente a una persona. Y en el ejercicio de mi profesión como médico lo he utilizado siempre.

SA: El médico intenta curar, pero no siempre lo consigue. Lo que consigue más veces es aligerar el dolor. Pero a veces lo más complicado es acompanyar al paciente, transmitirle ganas de vivir, de cuidarse y esto es lo que tratamos de incorporar a la formación de los futuros médicos.

¿Había precedentes semblantes en otras universidades?

SA: Estamos siendo innovadores al traer a Pallapupas al ámbito académico, no hay precedentes en Europa. En los hospitales sí que se han hecho cosas, pero en la universidad no, que nosotros conozcamos. Entender las emociones de la persona que tienes delante es fundamental, y esto va más allá de la formación intelectual, médica o científica de los profesionales de la salud.

¿Qué puede enseñar un payaso de hospital a un médico?
XA: Un payaso en el hospital es un cortcircuito que consigue cosas que la racionalidad y el verbo no pueden lograr. Pallapupas nos puede ayudar a dar un salto rompedor en la manera de comunicarnos con los enfermos y las familias, buscando una complicidad y un alivio emocional a través de un lenguaje más corporal y del humor.

SA: Es más fácil curar un mal físico que uno emocional, que puede ser mucho más doloroso porque sale de un mismo. Y el humor es una herramienta muy buena en este sentido. No hay que reír o hacer el payaso, pero si saber reirse de uno mismo y hacer frente a las situaciones adversas con el humor. Ésto ya predispone al enfermo y a su familia de una manera más positiva ante una enfermedad.

¿La actitud del médico ante el paciente es tan importante?
XA: Curar es un proceso en el que lo primero que necesitas es una complicidad entre el médico y el paciente. Y este acercamiento los buenos médicos de hace 50 años ya lo tenían. Después la tecnificación médica de la medicina científica enturbió un poco esta proximidad e hizo del médico una figura más distante. Se han conseguido muchos avances científicos pero se ha perdido este tono humano, que yo he intentado mantener toda mi carrera, como hacían los médicos de familia de siempre.

SA: La comunicación con el paciente es una competencia, es decir, algo que los futuros médicos tienen que adquirir. Cuando tienes que comunicar a las familias una mala noticía, por ejemplo, se tiene que saber cómo hacerlo. A veces te encuentras con el médico con quien conectas y con el antipático de toda la vida, que es muy buen médico pero distante. Pero esto pasa porque no tiene las herramientas para comunicarse de otra manera porque nadie se lo ha enseñado. Y esto es válido para los médicos pero también para cualquiera otro ámbito de la vida.